Sarah gaset | Teràpia Gestalt
La aceptación de cada una de estas polaridades da pie a uno de los pilares fundamentales de la teoría Gestáltica: la aceptación de lo que hay, aquí y ahora. Sólo cuando aceptamos de corazón, sea cual sea la situación y la condición, podemos cambiar, transmutar y, en consecuencia, evolucionar
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¿Qué es la terapia Gestalt?

Para mí la Gestalt es como la Naturaleza. A momentos florida, a momentos marchita. A veces helada, y otras soleada. Y la aceptación de cada una de estas polaridades da pie a uno de los pilares fundamentales de la teoría Gestáltica: la aceptación de lo que hay, aquí y ahora. Sólo cuando aceptamos de corazón, sea cual sea la situación y la condición, podemos cambiar, transmutar y, en consecuencia, evolucionar. Entonces, la práctica del presente, el cultivo de la conciencia y de una visión observadora hacia uno mismo y de los otros son desde mi entender procesos implícitos para quien decide aventurarse en este camino.

 

Otra palabra que viene a mi mente cuando pienso en la Gestalt es: Confianza. Confianza en que todo es como tiene que ser en cada momento. Y esto me lleva a hablar de otro concepto también dentro de esta filosofía: la auto regulación organísmica.Esto significa que en la situación vital que decidimos vivir, nuestro Ser se adapta de la mejor manera posible. Y esto, a veces, puede significar que esta adaptación se traduce en un malestar, o se expresa en forma de síntomas… pues justo son a menudo señales indicativas de que estamos forzándonos a vivir de una manera que quizás no es la más idónea. Vinculada a esta idea quiero añadir los conceptos de Sensaciones, Emociones y Cuerpo. Vivimos en una sociedad racional que nos ha alienado de nuestra parte más primitiva y no menos valiosa que ninguna otra. La Gestalt devuelve a menudo a las entrañas, a escuchar qué es lo que se mueve realmente bien adentro, haciendo emerger de esta manera una verdad y una sinceridad interna que cada vez es más difícil pasar desapercibida. El dejar de estar anestesiados nos ayuda a despertar a una nueva realidad donde descubrimos que hay un mundo vivo en nuestro interior. Las emociones, que a veces queremos apartar por molestas y porque no cuadran con lo que creemos que debería ser, son normalmente las reveladoras de grandes mensajes.

 

Otra epxresión que me sale al hablar de Gestalt es la “búsqueda de la Autenticidad”. Este enfoque terapéutico se ocupa de la persona, de su existencia más pura y, si no está en ella en el momento, busca crear un camino para encontrarla. Parte de la inmensidad humana con la que todos llegamos a este mundo y que demasiado a menudo olvidamos y dejamos atrás, para acabar encarnando una pequeña parcela de nuestro verdadero Ser. Busca la Verdad y denuncia lo false, para que tengamos la oportunidad de conocer cada uno de los aspectos que conviven en nuestro interior, aceptarlos y, después, poder decidir cuáles quiero que sean más figura en la propia vida. Esto aporta otro de los otros pilares de la Gestalt: la búsqueda de la responsabilidad personal. Ya no vale culpar a los demás, ni al mundo… sino que soy yo quien creo, quien decido i quien construyo en mi vida.

 

Como terapeuta, es toda una aventura dar la mano a alguien y acompañarle a transitar unos tramos de su transcurso vital. Invitarlo a navegar por las profundidades para ir encendiendo cada vez más la luz de la conciencia teniendo claro que siempre es la persona la heroína y la protagonista de su vida y que desde siempre, todos los potenciales que busca ya los tiene dentro.

 

 

Qué me ha regalado la Gestalt?

 

· El aceptar más fácilmente mis partes luminosas y también las oscuras. Pues todas forman parte de mí.
· A abrir el corazón.
· A bajar las barrera y aceptar mis debilidades pudiendo mirar a los ojos de otros.
· A dar la mano más confiada.
· A comprender que no hace falta que sea perfecta para ser querida. Es tan divertido ir despeinada y bailar sin control!!!
· A sentir que cuando aparto la mente y escucho al cuerpo y a las sensaciones, se despierta la creatividad y algo más verdadero en mi interior.
· En aceptar que todas, absolutamente todas las experiencias de mi vida, tienen un sentido.

Trabajamos desde el Presente, entendiendo que en el aquí y ahora están resumidas todas las experiencias de nuestra vida. Conectamos con él a través del cuerpo, de las emociones y las sensaciones, más que desde la razón. Con esto, la conciencia despierta a una forma de ser y de estar que ayuda a asumir con más propiedad la responsabilidad personal hacia nosotros/as mismos/as y hacia los otros.